El taller original
Una familia de artesanos gráficos abrió el primer taller en Reconquista. Había exigencia, paciencia y mucho oficio. Las primeras libretas se armaban una a una, con un nivel de control que todavía nos guía.
¿Se puede crecer sin perder identidad? Para nosotros, sí. La respuesta estuvo en ordenar procesos, sumar máquinas precisas y mantener la revisión manual en los puntos que realmente importan.